Busy previous week in Poznan - Gandía - Alcalá de Henares - Meco
Miles - Flixbus - bus - flight - underground - Cercanías - bus - Cercanías - high speed intercity train - Cercanías - bus - car - flight - regional train - S-Bahn - bus
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Business trips are always busy and you end up seeing hotels, airports, offices and restaurants (if you are lucky). Not everything is nice, however there is always a chance to capture beauty when you see things through the eye of a photographer
Texto creado parcialmente con una AI, nunca te creas todo lo que lees en internet
Córdoba
Tras la visita a la Mezquita-Catedral, cruzamos el Puente Romano, que nos recordó al de Mérida que habíamos visto un par de días atrás. El río Guadalquivir fluía tranquilo pero con mucha agua bajo nuestros pies fruto de las recientes lluvias por toda la región. Con el cansancio del día acumulado, nos dirigimos al hotel para dejar nuestras cosas y descansar un rato. Por la noche, nos dimos un paseo por las calles de Córdoba, disfrutando del ambiente animado y la temperatura agradable, incluso de noche. Terminamos el día cenando en una terraza en una plaza alejada del ruido del tráfico.
Al día siguiente, tras un buen desayuno en el hotel, nos dimos un paseo de varias horas por Córdoba, disfrutando de la soleada Plaza de la Corredera, las callejuelas y el encanto de sus patios. Nos íbamos con pena, sabiendo que nos quedaba mucho por ver y descubrir, pero teníamos por delanta un largo camino de vuelta a casa.
Rompimos la monotonía de la autopista para disfrutar de Despeñaperros y hacer un picnic disfrutando del sol y de las vistas a los imponentes riscos. Después más carretera hasta llegar a casa por la noche, sabiendo que tocaba decir adios a la familia antes del vuelo por la mañana al d ía siguiente. Nunca hay demasiadas vacaciones, pero estas las habíamos aprovechado muy bien.
Segundo día en Sevilla visitando el Alcázar
Nuestro segundo y último día en Sevilla comenzó con un madrugón para dejar el apartamento y cargar las maletas en el coche que habíamos aparcado en un parking cercano. La lluvia fina, algo inesperada, nos acompañó durante la mañana, pero como venimos de Alemania estamos acostumbrados a este tipo de clima sin necesidad de paraguas.
Entramos al Alcázar con un pequeño grupo de españoles y un guía local que nos narró la historia y los detalles de este palacio fortificado. Los patios y jardines, con sus colores vibrantes, su vegetación y su arquitectura exquisita, nos cautivaron por completo. Pasamos varias horas explorando cada rincón, imaginando la vida de reyes y nobles en este lugar mágico y haciendo muuuuchas fotos.
Tras la visita al Alcázar y una comida frugal, nos dirigimos al parking para recoger el coche y poner rumbo a Córdoba, nuestra siguiente parada en este viaje por el sur. Nuestro objetivo era llegar antes del cierre de la Mezquita-Catedral.
Texto generado con una AI, no te creas todo lo que lees en internet
Un día en Sevilla: ¡Catedral, Plaza de España y Setas!
Tras el viaje desde Mérida, llegamos a nuestro apartamento en el centro de Sevilla, un lugar perfecto para explorar la ciudad, y también para ejercitar las piernas porque estaba dividido en cuatro niveles, un primero con entrada, cocina y baño, el segundo con dos dormitorios, el tercero con salón y terraza y, por último, el cuarto con otro dormitorio, baño y azotea (!). La sorpresa llegó al intentar aparcar nuestro coche, un poco más grande de lo habitual para las estrechas calles sevillanas. Tras alguna que otra maniobra de las de aguantar la respiracion y medir los centímetros hasta las esquinas, finalmente lo dejamos en un parking con plazas minúsculas para nuestro "caballo de hierro". Entre unas cosas y otras, ya era de noche, así que aprovechamos para hacer una rápida compra en el supermercado antes de que cerraran.
Al día siguiente, nos despertamos con ganas de descubrir los tesoros de Sevilla. Comenzamos con un paseo hasta la zona de la catedral, donde pudimos admirar su imponente fachada y sus detalles góticos. La ciudad ya estaba despertando y la afluencia de turistas era notable. También se notaba la resaca de la Semana Santa, con un montón de cosas todavía por desmontar. Eso no impidió que disfrutáramos de la belleza del lugar.
Continuamos nuestro camino hacia la Plaza de España, un espacio que enamora con su arquitectura monumental y majestuosa. El calor empezaba a apretar, así que era hora de buscar la sombra al andar. Decidimos improvisar un picnic y con el estómago lleno y la mente relajada, nos dirigimos hacia el río Guadalquivir, donde nos deleitamos con la vista de la Torre del Oro, otro símbolo de la ciudad. El Alcázar, con su promesa de palacios y jardines, lo dejamos para el día siguiente, ya que el tiempo se nos agotaba (y no quedaban entradas :-) ).
Tras un día intenso de caminatas, turismo y experiencias sensoriales, regresamos a nuestro apartamento para un merecido descanso. Pero antes, no podíamos irnos sin pasar por las famosas Setas de Sevilla, una estructura vanguardista que ofrece un contrapunto al resto de edificios en el centro.
Texto generado con una AI, no te creas todo lo que lees en internet.
Un día inolvidable en Mérida
Mérida nos recibió con un espectáculo de color inmejorable: un arco iris majestuoso que se extendía sobre la ciudad al llegar a nuestro hotel. Era un presagio de la magia que nos esperaba en esta antigua ciudad romana.
Esa noche, salimos a dar un paseo por las calles estrechas y pintorescas del centro histórico. Mientras buscábamos un sitio para cenar, nos topamos con algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad como el Templo de Diana y el Arco de Trajano. Cada paso era un viaje en el tiempo, un susurro de la historia que se escribía en cada piedra.
Al día siguiente, desayunamos en el hotel y nos dirigimos a pie a la zona arqueológica, donde se encuentran el Teatro Romano y el Anfiteatro. Un guía apasionado nos condujo a través de estas imponentes estructuras, explicándonos durante hora y media los secretos de la vida en la antigua Roma. Imaginábamos a los gladiadores luchando en la arena del anfiteatro, a los actores declamando sus versos en el teatro, a las miles de personas que asistían a estos eventos bajo el cielo extremeño. Soñábamos con la experiencia que debía ser estar allí en verano, durante el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, cuando las obras cobran vida y el pasado se mezcla con el presente. Antes de comer aún nos dio tiempo de visitar la Casa del Anfiteatro, que nos hizo recordar la Casa de Hippolytus en Complutum.
Tras una comida en la terraza de un bar cercano, aprovechamos la tarde para disfrutar del aire fresco. Dimos un paseo a lo largo del río Guadiana, recorriendo un tramo del Puente Romano, una obra maestra de ingeniería que aún conserva su esplendor después de siglos.
Finalmente, visitamos los restos de la Alcazaba, una fortificación árabe construida sobre un antiguo palacio romano. Nos maravilló el aljibe, un pozo subterráneo de gran belleza y complejidad técnica.
La tarde se acercaba y, después de un día intenso lleno de historia, cultura y belleza, recogimos el coche en el hotel y pusimos rumbo a Sevilla, nuestra siguiente parada en este mini viaje por la península ibérica. Mérida había dejado en nosotros una huella imborrable, un recuerdo de una ciudad viva, llena de pasado y presente, que nos invita a volver para descubrir aún más de sus tesoros.
Almost a month ago I took these (and many more) photos of Mt Fuji, just seventeen kilometers away from it. One of the few times I wished I had a better camera and a proper tripod with me (I stopped lugging a tripod with me as I used to ten years ago). Which means that the tripod in one of the photos above is not mine, it belongs to a japanase photographer with way better gear than me who was there patiently taking photos. I wish I knew how his photos came out. Despite the language barrier we exchanged a few smiles and head vows as we both had Canon cameras. I guess there is always a chance that the internet will make its magic and connect us.
A few photos from a walk this past weekend. Zoologischer Garten is a busy train station, but somehow there were a couple of quiet platforms and plenty of empty space, so I got a handful of nice photos which will be dutifully posted in IG at some point in the future.