Tuesday, 30 April 2024

Córdoba

 

Texto creado parcialmente con una AI, nunca te creas todo lo que lees en internet

Córdoba

Afortunadamente, la lluvia había cesado y el sol nos recibió con un abrazo cálido al llegar a Córdoba. Aparcamos en el centro y nos dirigimos a la Mezquita-Catedral, donde pudimos comprar las entradas sin hacer cola y entrar prácticamente a continuación. La majestuosidad del lugar nos dejó sin aliento. La arquitectura, la luz, la historia... todo se conjugaba para crear una atmósfera única e irrepetible. Mientras recorríamos sus naves y admirábamos sus detalles, decidimos hacer noche en Córdoba y reservamos habitaciones en un hotel cercano.

Tras la visita a la Mezquita-Catedral, cruzamos el Puente Romano, que nos recordó al de Mérida que habíamos visto un par de días atrás. El río Guadalquivir fluía tranquilo pero con mucha agua bajo nuestros pies fruto de las recientes lluvias por toda la región. Con el cansancio del día acumulado, nos dirigimos al hotel para dejar nuestras cosas y descansar un rato. Por la noche, nos dimos un paseo por las calles de Córdoba, disfrutando del ambiente animado y la temperatura agradable, incluso de noche. Terminamos el día cenando en una terraza en una plaza alejada del ruido del tráfico.

Al día siguiente, tras un buen desayuno en el hotel, nos dimos un paseo de varias horas por Córdoba, disfrutando de la soleada Plaza de la Corredera, las callejuelas y el encanto de sus patios. Nos íbamos con pena, sabiendo que nos quedaba mucho por ver y descubrir, pero teníamos por delanta un largo camino de vuelta a casa. 

Rompimos la monotonía de la autopista para disfrutar de Despeñaperros y hacer un picnic disfrutando del sol y de las vistas a los imponentes riscos. Después más carretera hasta llegar a casa por la noche, sabiendo que tocaba decir adios a la familia antes del vuelo por la mañana al d ía siguiente. Nunca hay demasiadas vacaciones, pero estas las habíamos aprovechado muy bien.

Saturday, 27 April 2024

Real Alcázar


Texto creado con una AI, no te creas todo lo que lees o ves en internet.

Segundo día en Sevilla visitando el Alcázar

Nuestro segundo y último día en Sevilla comenzó con un madrugón para dejar el apartamento y cargar las maletas en el coche que habíamos aparcado en un parking cercano. La lluvia fina, algo inesperada, nos acompañó durante la mañana, pero como venimos de Alemania estamos acostumbrados a este tipo de clima sin necesidad de paraguas.

Entramos al Alcázar con un pequeño grupo de españoles y un guía local que nos narró la historia y los detalles de este palacio fortificado. Los patios y jardines, con sus colores vibrantes, su vegetación y su arquitectura exquisita, nos cautivaron por completo. Pasamos varias horas explorando cada rincón, imaginando la vida de reyes y nobles en este lugar mágico y haciendo muuuuchas fotos.

Tras la visita al Alcázar y una comida frugal, nos dirigimos al parking para recoger el coche y poner rumbo a Córdoba, nuestra siguiente parada en este viaje por el sur. Nuestro objetivo era llegar antes del cierre de la Mezquita-Catedral.


Monday, 22 April 2024

Sevilla

 

Texto generado con una AI, no te creas todo lo que lees en internet

Un día en Sevilla: ¡Catedral, Plaza de España y Setas!

Tras el viaje desde Mérida, llegamos a nuestro apartamento en el centro de Sevilla, un lugar perfecto para explorar la ciudad, y también para ejercitar las piernas porque estaba dividido en cuatro niveles, un primero con entrada, cocina y baño, el segundo con dos dormitorios, el tercero con salón y terraza y, por último, el cuarto con otro dormitorio, baño y azotea (!). La sorpresa llegó al intentar aparcar nuestro coche, un poco más grande de lo habitual para las estrechas calles sevillanas. Tras alguna que otra maniobra de las de aguantar la respiracion y medir los centímetros hasta las esquinas, finalmente lo dejamos en un parking con plazas minúsculas para nuestro "caballo de hierro". Entre unas cosas y otras, ya era de noche, así que aprovechamos para hacer una rápida compra en el supermercado antes de que cerraran.

Al día siguiente, nos despertamos con ganas de descubrir los tesoros de Sevilla. Comenzamos con un paseo hasta la zona de la catedral, donde pudimos admirar su imponente fachada y sus detalles góticos. La ciudad ya estaba despertando y la afluencia de turistas era notable. También se notaba la resaca de la Semana Santa, con un montón de cosas todavía por desmontar. Eso no impidió que disfrutáramos de la belleza del lugar.

Continuamos nuestro camino hacia la Plaza de España, un espacio que enamora con su arquitectura monumental y majestuosa. El calor empezaba a apretar, así que era hora de buscar la sombra al andar. Decidimos improvisar un picnic y con el estómago lleno y la mente relajada, nos dirigimos hacia el río Guadalquivir, donde nos deleitamos con la vista de la Torre del Oro, otro símbolo de la ciudad. El Alcázar, con su promesa de palacios y jardines, lo dejamos para el día siguiente, ya que el tiempo se nos agotaba (y no quedaban entradas :-) ).

Tras un día intenso de caminatas, turismo y experiencias sensoriales, regresamos a nuestro apartamento para un merecido descanso. Pero antes, no podíamos irnos sin pasar por las famosas Setas de Sevilla, una estructura vanguardista que ofrece un contrapunto al resto de edificios en el centro.